ARRULLOS DE TERCIOPELO....: HISTORIAS ENTRE EL CREPÚSCULO Y LA MADRUGADA.

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Articles

  1. De sobremesa - Wikisource
  2. Giros alrededor de una noche cerrada
  3. Menú de navegación
  4. Leopoldo Alas «Clarín»

Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje. Acogedora como un viejo camino. Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose. El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal. Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.

De sobremesa - Wikisource

La soledad cruzada de sueño y de silencio. Acorralado entre el mar y la tristeza. Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles. Entre los labios y la voz, algo se va muriendo. Así como las redes no retienen el agua. Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando. Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces. Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría. Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.

Triste ternura mía, qué te haces de repente? Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. A nadie te pareces desde que yo te amo. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur? El cielo es una red cuajada de peces sombríos. Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.

Se desviste la lluvia. El viento. Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres. El temporal arremolina hojas oscuras y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo. Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.

Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos. Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas, y tienes hasta los senos perfumados. Mientras el viento triste galopa matando mariposas yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela. Hasta te creo dueña del universo. Te traeré de las montañas flores alegres, copihues, avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos. Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.

Características

Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Eres como la noche, callada y constelada.


  1. La guerra de las mujeres;
  2. 10 kilos menos (Fuera de colección)?
  3. Miguel Hernández, Vientos del pueblo!
  4. LINYERA ESCOLAR;
  5. Cargado por.
  6. Crepusculo en Oslo;

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces, y viven en tu vida mis infinitos sueños. Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda. Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo estanca como el agua tu mirada nocturna. Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.

En tus ojos de luto comienza el país del sueño. Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías, molinero taciturno, se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad.

Giros alrededor de una noche cerrada

Tu presencia es ajena, extraña a mí como una cosa. Pienso, camino largamente, mi vida antes de ti. El grito frente al mar, entre las piedras, corriendo libre, loco, en el vaho del mar. La furia triste, el grito, la soledad del mar. Desbocado, violento, estirado hacia el cielo. Estabas lejos como ahora. Incendio en el bosque! Arde en cruces azules. Se derrumba, crepita. Y mi alma baila herida de virutas de fuego.

Menú de navegación

Quien llama? Qué silencio poblado de ecos? Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad, hora mía entre todas! Bocina en que el viento pasa cantando. Tanta pasión de llanto anudada a mi cuerpo. Sacudida de todas las raíces, asalto de todas las olas!

Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma. En los oscuros pinos se desenreda el viento. Fosforece la luna sobre las aguas errantes.

Leopoldo Alas «Clarín»

Andan días iguales persiguiéndose. Se desciñe la niebla en danzantes figuras. Una gaviota de plata se descuelga del ocaso. A veces una vela. Altas, altas estrellas.